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Mayo 2015
Ciencia & Tendencias
niveles peligrosamente bajos. La escasez hídrica también tiene
impacto en la minería, que consume una cantidad importante de
agua. Y estos son sólo algunos ejemplos.
¿Se seca el país? El futuro parece no ofrecer perspectivas halagüeñas
y los habituales ciclos de sequía, que se explican por causas
naturales, se han extendido en el tiempo y en la última década la
población lo percibe en forma notoria. Los expertos vaticinan que
en 15 años más habrán aumentado las temperaturas mínimas y
máximas en gran parte del país, con menos lluvias. Todo apunta a
que Chile será más seco, más cálido y más árido.
Antecedentes
El jefe de Meteorología Agrícola de la Dirección Meteorológica,
Juan Quintana, dice que incluso en la última gran sequía en la zona
central, en 1968, el año con menos lluvias, el promedio de la década
1967-1976 fue más húmedo que ahora. “1968 es el más seco desde
que la Dirección Meteorológica tiene registro, pero al año siguiente
ese déficit se recuperó, caso distinto a 2007, el más seco de la última
década, en que ha habido una seguidilla de períodos secos con un
impacto mayor». El experto aseguró que en los últimos 5 años se
registran déficits de lluvias sobre 30 a 50 por ciento, a diferencia de
décadas pasadas cuando rápidamente se recuperaba. A lo anterior
agregamos que Chile tiene hoy el doble de población que a fines
de los 60, el grado de desarrollo económico es mucho mayor y la
demanda por agua ha crecido enormemente.
Más calor y menos lluvias: los cambios
patentes
Recientemente, la Dirección Meteorológica de Chile publicó los
resultados de la simulación del clima proyectado para Chile entre
2030 y 2059. Ricardo Alcafuz, jefe de Investigación y Meteorología
Aplicada, a cargo del análisis, dice que las temperaturas mínimas
y máximas subirán en prácticamente todas las estaciones y en
todo Chile. Lo más inquietante será la escasez de lluvias. “En el
peor escenario toda la zona sur y parte de la central tendrían una
disminución terrible del orden de los 400 milímetros. Si en Temuco
llueven 1.147 mms al año, y se resta 400 mms, el déficit será y eso en
poco tiempo más”, dice. Otros casos: Concepción, en los siguientes
15 años, las lluvias bajarían entre 26 y 44%, y en Santiago, una baja
de precipitaciones de hasta 57% en 2030 y 66% en 2050.
En ese escenario, la cota o línea de nieve de la cordillera se ubicará
cada vez a mayor altura y se reducirá el área de nevadas en la
cordillera. Habrá que embalsar pero no hay suficientes embalses y
no hay políticas públicas para eso.
Según el estudio “Evidencia del cambio climático en centros urbanos
chilenos”, del científico Cristián Henríquez, de la Universidad
Católica en 2013, en los últimos 30 años las temperaturas mínimas
y máximas en las ciudades han aumentado. En Santiago, los días
de verano con temperaturas superiores a 32 grados subieron, en
promedio, dos días por década, pasando de 11 entre 1961 y 1990, a
casi 16 en la actualidad. La proyección para el futuro es que pueden
llegar a 30 días al año, aumentando las olas de calor. Como es
válido para toda la zona central, las consecuencias para la flora y
fauna serán mayúsculas al aumentar la desertificación. Los glaciares
ubicados a menor altura, donde ahora llueve y no cae mucha nieve,
desaparecerán primero.