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Julio-Agosto 2016
Entrevista
me presenté, dije que iba a la elección,
se hizo la votación y resultó electa la
directiva nueva. Los directores electos
me dieron su confianza para ocupar la
presidencia. Fue inesperado, antes me
habían propuesto para dirigente, pero
la verdad es que yo quería aprender de
abajo en la asociación, porque llevar
una entidad grande como Agretrans
El Loa, que funciona como empresa,
es distinto. Si sumamos todos los
camiones de los socios llegamos a 300.
Como usted dice, le dieron la
confianza.
Así es, y de esta forma sucedí en el
cargo a otra colega, la señora Julia
Rodríguez. Esto para mí significa
un aprendizaje, para aportar, porque
nosotros somos una asociación que
al operar como empresa tenemos el
desafío de que funcione con un sentido
de bien común para todos quienes la
integran. Tengo que reconocer que al
principio tuve un poco de temor, pero
eso se va pasando, porque el trabajo
que hay que hacer nos tiene que
encontrar con las pilas puestas.
Su padre, don Lincoyán, estaba
cuando la nombraron en el cargo.
¿Qué le dijo?
Se puso muy contento. Yo creo que él
pensó que con mi elección se aseguró
la continuidad de la vena gremial en
la familia.
¿Cuál es el desafío que usted
se impone como presidenta de
Agretrans El Loa?
Mi intención, lo que estoy empeñada
en hacer, es aportar ideas buenas.
Hay un problema que veo y es que
los camioneros -creo que es algo que
nos pasa a la mayoría-, estamos muy
concentrados en el día a día, vivimos
resolviendo el trabajo diario, que es
el transporte de la zona. Entonces no
nos damos el tiempo necesario para
levantar la cabeza, mirar más allá de
lo que está más cerca, y apreciar la
realidad más amplia. Pienso que el
desafío que tenemos los camioneros
de Calama es salir de una condición
de encajonamiento y explorar otras
posibilidades, otros mercados en los
que ahora no estamos presentes.
Usted dice proyectarse, porque las
condiciones como asociación las
tienen.
Exactamente. No solo es abrirse a
otros mercados, sino que trabajar los
contratos en otros niveles, porque las
grandes empresas generadoras de
carga, como Codelco, a la que nosotros
prestamos servicios, tienen sus niveles
de decisión en Santiago, todo el
queque se corta en Santiago. Antes
no era necesario ir a otra parte, todo
se veía directamente con la División
Chuquicamata, pero las condiciones
actuales son distintas y ahora para
debemos entrar en competencia con
otras empresas.
Si algo distingue a la Segunda
Región es que se trata de la capital
mundial de la minería cuprífera, y
por lo tanto esas oportunidades que
usted menciona pasan por ir a esos
mercados también.
Si, y ahí pienso que como asociación
tenemos la tarea de profesionalizarnos,
de crear y tener las asesorías necesarias
para competir en buenas condiciones.
Eso implica conocer las necesidades
de otras compañías mineras grandes,
a las que podemos llegar pero que
hoy no estamos cubriendo. Si nos
encaminamos en esa dirección sería un
avance muy importante, porque crecer
es hacer grande nuestra asociación.
De todas formas, ustedes tienen una
asociación bien estructurada, con
buenos niveles de operación.
Agretrans El Loa tiene contratos con
Codelco Norte y Ministro Hales. Lo
que pasa es que Codelco, que es nuestro
gran generador de cargas, funciona
con un gobierno corporativo central.
Nosotros pensamos que debiera
existir un margen, un porcentaje para
que esos servicios que prestamos las
empresas de la zona sea de decisión
local, sin que deba pasar por Santiago.
Pero todo se define por lo más barato
y eso conlleva exigencias adicionales,
tanto en seguridad y renovación de
equipos y camiones.
¿Qué área considera necesaria de
innovar para su gremio?
Trabajar en un sello, una imagen
corporativa que nos distinga, para
así cuando nos presentemos a
competir con las empresas grandes
en las licitaciones lo hagamos con un
respaldo importante. Tenemos que
fortalecernos en eso, porque cuando
uno compite debe tener una imagen
que proyecte ventaja sobre los demás.
Yo encuentro que eso es clave puesto
que el objetivo es dar trabajo a todos
los socios. Trabajo hay mucho, porque
hay otras grandes mineras en la zona,
pero hay que abrir las puertas en
Santiago, donde están las jefaturas
centrarles de esas compañías.
Sede Agetrans El Loa.