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Mayo-Junio 2017
Actualidad
que son parte del proyecto asistieron
dirigentes nacionales y regionales
del gremio, autoridades locales y
parlamentarias y la gerencia regional
de Kaufmann, empresa proveedora
de los equipos.
Aquiles Fuentes, representante legal
de Trayenko, destacó justamente el
proyecto como “un salto adelante”
en la capacidad de los camioneros de
la zona para entregar un servicio de
alta calidad a la forestal mandante.
Señaló que el compromiso asociativo
fue posible gracias a que Bosques
Arauco se firmó un contrato de 5 años
para transportar productos forestales.
Fuentes destacó que si bien esta
adquisición es un hito importante,
reconoce su origen en un primer
ensayo asociativo con la forestal que
data del año 2004. Asimismo, indicó
que el generador de carga puso
altas exigencias de seguridad de las
máquinas para comprometerse en el
contrato plurianual.
En la parte equipos, el proyecto es
posible gracias a que Kaufmann
propuso la entrega del mejor camión
forestal que incorpora en sus registros,
el Actros 3336 modelo 2017, de 360
Hp y cuyo software permite operar
con un radar activo de seguridad
delantera, frenos ABS y sistemas de
ayuda para el conductor, elementos
que permiten una conducción
muy segura y capaces de prevenir
accidentes en los complejos caminos
de la zona maderera.
Asimismo, el Gerente Zonal de
Concepción de Kaufmann, Hugo
Jara, al felicitar a los transportistas y
agradecer su confianza por trabajar
con los camiones Mercedes Benz,
destacó las altas capacidades en
materia de seguridad de estas
máquinas. La ceremonia de entrega
de los camiones fue protocolizada con
dos bendiciones y una rogativa. Las
dos primeras a cargo de un diácono
católico y de un pastor evangélico. La
rogativa consistió en un rito mapuche
dirigido por un kimche o sabio, quien
hizo una danza ceremonial seguido
por todos los asistentes, alrededor de
un canelo, árbol sagrado de la cultura
mapuche. El ritual tuvo por propósito
pedir permiso a la madre tierra para
que las nuevas máquinas trabajen en
la zona.
En idioma mapudungo, el kimche hizo
un largo ruego a los espíritus de los
símbolos sagrados de la Araucanía,
con entonación de los instrumentos
musicales que se suelen usar en estas
ceremonias, como la trutruca y el
kultrún, ejecutando ante el canelo el
choique pürún o “danza del ñandú”.