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Revista del Camionero
Logística
respaldo de 170 hectáreas. Podrá atender hasta 8 naves
portacontenedores de 400 metros de eslora (largo).
El proyecto permitirá a San Antonio añadir una capacidad
anual de 6 millones de TEUs adicionales a través de la
construcción de un nuevo complejo que se emplazará al
sur del recinto actual. Esta capacidad garantiza, según
los cálculos de los planificadores, asegurar la oferta
portuaria en la macrozona central hasta mediados del
siglo 21.
Las obras costarían, en principio, unos 3.600 millones
de dólares. El primer terminal del puerto de gran escala
deberá estar en operaciones a más tardar a fines de la
década del 2020, previéndose su materialización para
2026 o 2027, momento de la primera recalada. La
terminal completa, en tanto, concluiría su construcción
en 2040, casi dos décadas después del inicio de su
construcción.
Quien puso en perspectiva el significado de esta obra
fue el ahora ex Ministro de Obras Públicas, Alberto
Undurraga, quien al momento del anuncio público
señaló que “estamos ante una inversión de más de
3.300 millones de dólares de aquí al año 2030, que
se complementará con otras obras significativas en la
Ruta 78 y en la Carretera de la Fruta. Incorporamos un
gatillador de demanda, que significa que
si en el plazo de concesión la demanda es
mayor a la planificada, se iniciarán nuevas
inversiones sin pasar por procesos de
negociaciones engorrosas. Es importante
tener un volumen de infraestructura flexible
al crecimiento”.
De igual forma, el ex titular de Economía,
Jorge Rodríguez Grossi, indicó que “hace
muchos años se venía conversando sobre
cómo expandir la capacidad portuaria de la
zona central. Al decidirse por San Antonio,
la Región de Valparaíso aumentará su
potencial. Nos abre las puertas en materia
de economía hacia la región del Asia-
Pacífico, la que más crece a nivel mundial”.
Para modelar el futuro megapuerto, la
autoridad estructuró el concepto de Red
Logística de Gran Escala, que considera la
capacidad portuaria, conectividad vial y
ferroviaria, conectividad marítima, territorio
y facilidades logísticas, gobernanza y
regulación, sustentabilidad, procesos; y
sistemas de información. El objetivo es
atender el crecimiento económico de la
Macro Zona Central, referente geográfico
que cubre 5 regiones y debe su importancia
a que contribuye en 63% al PIB, representa
el 63% de las importaciones, 37% de las
exportaciones y en ella habita un 62% de
la población del país.
La Empresa Portuaria San Antonio está desarrollando
con las empresas HR Wallingford los modelados en
2D y 3D del rompeolas del puerto de gran escala. En
tanto, los estudios de Ingeniería de optimización e
Ingeniería de detalle de las obras de abrigo, dragado
y obras complementarias del PGE, los lleva a cabo
Sener Ingeniería y Sistemas. HR Wallingford tardará 8
meses en ejecutar los estudios de modelado físico en
2D y 3D para el rompeolas. En esencia se trata de un
modelo físico a escala reducida, una representación
física a una escala apropiada y determinada de un
puerto completo, un rompeolas u otro conjunto que
se construye en 3D en un tanque de laboratorio.
En los tanques se instala un generador de oleaje y
también se puede simular corrientes. Los estudios
físicos permiten un análisis con más detalle y
complejidad que el modelado computacional.
La importancia de los
modelados 2D y 3D