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Revista del Camionero
Combustibles
N
uevamente el precio de
los combustibles adquirió
ribetes
de
polémica.
Por primera vez en la
mayor parte del país, salvo las zonas
extremas, el precio de las gasolinas de
alto octanaje superó la barrera de los
$ 1.000, cumpliéndose así la profecía
autocumplida de tener “bencina a
luca” el litro, que todos pensamos
que en algún momento iba a ocurrir.
Curiosamente, esta inédita situación
se da en un contexto de bajos precios
internacionales del petróleo, el cual a
fines de octubre cayó por debajo de
los 82 dólares el barril. Además, no
se trata de una situación puntual, sino
que durante los últimos cuatro meses
el valor del crudo ha tenido una baja de
24 %. La menor actividad económica
mundial, agregado a aumentos en la
producción , explica este fenómeno.
Si bien es cierto que todo lo anterior
configura un cuadro que debiera
reflejarse en menores precios en el
mercado chileno,en todo caso no debe
perderse de vista el alza del dólar, que
desde principios de año ha tenido un
aumento de más de 100 pesos, casi
una quinta parte del valor que tenía
a fines de 2013. Y como el nuestro
es un país que necesita importar casi
el 99 por ciento de su consumo, los
resultados están a la vista, más bien
en los bolsillos. Se podía pensar que
el Mepco podía servir para amortiguar
las alzas internas, pero esto no fue así
porque cuando el Ministro de Hacienda
diseñó el reemplazo del anterior Sipco,
excluyó a las gasolinas de 97 y 95, de
manera que no pudieron beneficiarse
de la amortiguación.
¡Bencina
a luca!
Se cumplió
la temida
profecía