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Julio 2015
Reportaje
de instituciones gubernamentales y
de una parte del sector privado, han
hecho que la desconfianza se instale
como factor de la crisis. Algo similar,
aunque en magnitud muchísimo
mayor, al clima de desconfianza que
tiene entrampado a Chile.
Entonces, la mirada de los fabricantes
se ha volcado hacia “el resto” de
América Latina, como nombran los
brasileños a todo el territorio desde
México a la Tierra del Fuego que no
hable portugués. Es decir, nuestros
países, también llamados “la América
hispánica”. Por descarte natural,
de todo el abanico de naciones,
Chile aparece mejor parado dentro
del incierto panorama regional,
seguido de Colombia y Perú. Pese
a su crecimiento recortado, nuestro
país sigue manteniendo ante los ojos
externos sus fortalezas de estabilidad
y con reglas que aún se mantienen en
márgenes razonables. Sin embargo,
esta es una mirada general, porque los
problemas internos que han gatillado
la ralentización de la economía chilena
no dejan de ser percibidos por ojos
extranjeros.
“Chile es un mercado muy
interesante
para nuestros
productos. Tiene una minería
de gran potencial. Estamos
instalados en el mercado
chileno y vemos que se tienen
que retomar grandes pro-
yectos. Nuestros productos
y maquinarias responden a
las necesidades de su país.
Tenemos nuevos productos y
una red de apoyo al cliente en
toda la región. En el caso chileno,
nosotros pensamos que hay una cierta
ralentización, pero son ciclos”, señala
Afranio Chueire, Presidente de Volvo
Construction Equipment Latin
America.
Otro fabricante cada vez
más presente en Chile es
Terex, cuya sede regional es
Brasil, y con ventas por más
de 3.000 millones de dólares
en la región, “sólo” el 35 por
ciento de su facturación,
mientras el 65% es vendido
en Brasil. Francois Jourdan,
Presidente de Terex Latino
América, indica que las soluciones
de mayor venta son las dirigidas a la
construcción y elevadores. Chile tiene
un mercado interesante y percibimos
que puede tener incluso un
mayor desarrollo, manifiesta el
ejecutivo.
Afonso Mamede, Presidente
de Sobratema, Asociación
Brasilera de Tecnología para
Construcción y Minería, orga-
nizadora de la Feria M&T Expo
2015, sostiene que para efectos
de exportar equipos a mercados
como el nuestro “la devaluación
de la moneda brasileña puede
ser positiva para nuestras
exportaciones”. Igualmente, dice que
los ciclos de baja en algún momento
se revierten, aunque para ello es
necesario la conjunción decidida de
los sectores público y privado de los
países. Mamede también destaca de
Chile su tradición de seriedad y un
mercado apreciado por los fabricantes,
dada la potencia de rubros como el
minero, intensivos en maquinaria y
equipos.
En todo caso, las proyecciones
de la economía brasileña tienen
pronóstico “reservado”, en
metáfora al lenguaje médico.
Brian Nicholson, consultor
de la misma entidad organi-
zadora Sobratema, af irma
que la “situación de mercado
internacional de Brasil no mejo-
rará de inmediato, mientras se
siguen postergando decisiones
de compra”. El exper to revela
estadísticas según las cuales el 96%
de las empresas admite una baja en el
número de trabajadores contratados.
Es decir, todo está en veremos, lo cual
obliga a los fabricantes brasileños
a redoblar su mirada en el mercado
regional, especialmente en las
economías como Chile, que si bien
ha caído respecto a su potencial de
desarrollo, se mantiene creciendo,
aunque a tasas muy moderadas.
Por de pronto, lo que es razonable
esperar, al menos este año y el próximo,
es una alta oferta de maquinaria
y camiones de origen brasileño al
mercado chileno. Esperando que éste
también repunte.