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Editorial
Juan Araya Jofré
Presidente Nacional CNDC
El explícito reconocimiento que hizo el Ministro del
Interior, Jorge Burgos, al admitir “el fracaso del Estado”
en la Araucanía durante largos años, tiene el mérito de
colocar en su justa dimensión las denuncias que el gremio
transportista ha hecho desde el año 2006 para lograr que
las autoridades realicen las acciones eficaces que permitan
detener la creciente espiral de violencia en la zona.
Más de 130 camiones quemados jalonan el siniestro historial
de los grupos subversivos. Choferes, dueños de camiones,
trabajadores forestales y habitantes de la zona, mapuches y
no mapuches, han vivido situaciones y momentos de terror,
un clima que no tiene justificación posible. Ellos han sido
las víctimas y no puede extrañar que un enorme y extendido
sentimiento de impotencia se haya expresado en la forma de
una movilización de camioneros.
La Confederación de Dueños de Camiones de Chile
puntualizó a la opinión pública y al gobierno su solidaridad
conloscolegasvíctimasdeatentadossubversivosydequienes
exponen sus vidas ante bandas criminales, entendiendo y
compartiendo su molestia, rabia y desesperación ante la
falta de soluciones reales. Nuestro gremio sostiene que los
verdaderos problemas son el terrorismo y la delincuencia.
Por más de diez años esta Confederación ha hecho ver a los
gobiernos de turno las medidas necesarias para imponer el
estado de derecho en la Araucanía y mejorar la seguridad en
las rutas. En medio de la reciente movilización lo hicimos
nuevamente, entregando nuestras demandas al propio
Ministro Jorge Burgos y al Subsecretario Mahmud Aleuy.
Por eso es positivo que Burgos reconozca en público
“una situación de fracaso del Estado cuando desde hace
largo tiempo y antes de este Gobierno, muchos actos de
esta naturaleza han quedado impunes”. Es lo que siempre
dijimos: que ha habido incapacidad de respuesta de los
órganos del Estado, del Ejecutivo, de las policías, los
fiscales y los tribunales, para sancionar los delitos contra
los transportistas. No estábamos equivocados.
Llegó el momento de que la autoridad abra los ojos ante la
realidad, que se quite la venda de los ojos y admita lo que todo
el país sabe: que las quemas de camiones y otros atentados
a la propiedad en la Araucanía son hechos terroristas, que
deben ser perseguidos, castigados, se restablezca el orden y
retorne la tranquilidad para sus habitantes.
Esperamos que este reconocimiento no sea tardío y
confiamos en que la autoridad está trabajando en resolver
los problemas de seguridad. Es positivo que finalmente haya
decidido acoger una demanda histórica del gremio, poner
en marcha un seguro que protegerá a los camioneros de
atentados incendiarios a sus vehículos. Este seguro, aunque
entrará en aplicación a fin de año, constituye un adelanto
de otras medidas que esperamos se apliquen con urgencia.
Fracaso
del Estado
en la
Araucanía
Septiembre 2015