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Revista del Camionero
Actualidad
F
ue una noche de espanto para decenas
de trabajadores de la empresa
Working on Fire, una firma extranjera
contratista que prestaba servicios en
el fundo Santa Cruz, de la forestal Bosques
Arauco, en Collipulli. Se sintieron humillados
por la violencia desplegada por los terroristas.
Mientras, para los camioneros sureños fue la
gota que rebalsó el vaso. El ataque ocurrido
el 7 de agosto, cuyo resultado fueron seis
camiones incendiados, marcó un antes y
un después en la larga cadena de máquinas
de carga destruidas en la Araucanía. Este
atentado incendiario afectó a vehículos cuya
tarea era solamente realizar trabajos de
prevención y poda.
El ataque fue en grande y llamó la atención
el despliegue y el arsenal de los individuos
encapuchados queperpetraron la acción.De las
informaciones recogidas por los trabajadores
víctimas se calcula que participaron entre 12
y 15 violentistas, todos actuando con gran
planificación, para neutralizar al numeroso
grupo de trabajadores, más de 60. Premunidos
de escopetas y pistolas amenazaron a los
empleados para luego incendiar los camiones.
Los vehículos terminaron calcinados en un
camino rural en medio de las plantaciones de
pino que eran limpiadas y podadas desde hacía
dos semanas por los contratistas. El fuego les
consumió equipos celulares y otros objetos
personales. Como suele ocurrir, en el lugar
del ataque fueron hallados panfletos alusivos
al conflicto mapuche. “Fuera las forestales”,
decía uno de los que fueron hallados en
el lugar. Incluso, una de las máquinas fue
usada por los delincuentes para huir del
lugar, el que posteriormente abandonaron
a unos dos kilómetros. No conformes con
ello, lo incendiaron para completar su acción
Terror en
Collipulli