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Enero-Febrero 2018
Medio Ambiente
A
l momento de ser distribuida esta
Revista del Camionero se cumple un
año de los mega incendios forestales
que en 2017 arrasaron cerca de medio
millón de hectáreas en la zona central-sur
de Chile, particularmente en la Región del
Maule y más en específico en las áreas de
Empedrado, Santa Olga y numerosas zonas
de Constitución en la Séptima Región, la
más afectada. Con el propósito de saber
cuánto tiempo tarda en recuperarse un
ecosistema tan destruido por la acción
del fuego, recorrimos el sector geográfico
comprendido entre la costa maulina y el valle
central, centro de gravedad de los siniestros
más catastróficos. Las imágenes captadas
son elocuentes del daño medioambiental,
ya pasado un año de la emergencia; pasarán
varios más en que el ecosistema pueda
recuperarse por completo.
Lo que puede tardar en
recuperarse un bosque
La pregunta es cuánto tarda en recuperarse
el bosque incendiado. Como primer punto,
los expertos distinguen que un bosque,
cualquiera sea este, lo componen varias
especies, muchas de ellas diferentes y con
tiempos de crecimiento y desarrollo diversos.
Está claro que el fuego destruyó una
proporción muy alta de pinos y eucaliptus,
especies no nativas destinadas a la producción
maderera y de celulosa. La Corporación
Nacional Forestal dice que restaurar un
ecosistema “considera devolver en el tiempo
su estructura, composición, diversidad de
especies y funcionamiento de la manera más
cercana a su estado inicial”.
Conaf detalla cinco etapas para la restau-
ración ecológica de agrupaciones vegetales
perturbadas por el fuego, y pueden sinte-
tizarse en:
•
Recolección de información de las agrupa-
ciones vegetales afectadas
•
Definición del ecosistema hacia el que se
pretende reconducir
•
Inventario del área quemada – análisis de
la información recolectada
•
Plan o programa de restauración
•
Ejecución de las acciones
Un bosque no son solamente árboles,
aunque la foto muestre un conjunto muy
grande de especies vegetales de considerable
tamaño. El ecosistema lo componen otras
especies como árboles de menor tamaño,
arbustos, hierbas, enredaderas; junto a ellas,
o medrando como eslabón básico de la
cadena trófica, está la fauna, que en el caso
chileno incluye zorros, gatos guiña, conejos,
roedores, culebras, lagartos, miles de
especies de insectos voladores y terrestres,
más toda la avifauna que es esencial para
mantener los complejos procesos y cadenas
ecológicas. Es decir, una biomasa muy
grande y en la cual es la interacción entre
sus componentes vivos lo que asegura su
sustentabilidad.
Uno de los principales problemas es la
quema, degradación y deterioro de los
suelos, sin los cuales ninguna especie puede
subsistir. El Ministerio del Medio Ambiente
advirtió que la recuperación de los bosques
nativos puede tardar décadas; tal vez se
puede razonablemente conjeturar que los
bosques industriales crecerán más rápido,
pero no todo es tan simple. Un factor en
contra lo aporta la propia naturaleza: los
procesos de erosión, fenómeno que puede
ser muy grave en la región mediterránea de