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Revista del Camionero
Entrevista
que necesariamente quien iba manejando el
camión esos 45 minutos era el autor del delito.
Nos costó mucho rescatar esa información y
hacerla entender a los tribunales, para pasar
de un delito de receptación a otro de robo en
flagrancia.
La técnica de los focos
Esta fiscalía trabaja de una forma especial.
Trabajamos con la metodología de foco.
Nosotros no investigamos caso a caso, sino
un conjunto de casos y tratamos de establecer
vinculaciones o particularidades entre cada
uno de ellos, que permitan ir sumando a un
puzle general. Por ejemplo, en la operación
Beta Sierra, empezamos a reunir información
de todos los robos de camiones en 2017 y
a georreferenciar. Se repetía una persona
como receptador, Cifuentes, un sujeto con
procesos pendientes. Trabajamos sobre los
amigos de esta persona, los de Facebook,
los detenidos, los que tenían partes; todo su
círculo tenía condenas o causas pendientes
por receptaciones. Nos centramos en él y
encontramos todo lo que salió. Las fiscalías
locales no hacen eso y nosotros tenemos una
gran ventaja, pues trabajamos a nivel regional,
no local. Tenemos otra visión.
Pintar patentes en el techo de los
camiones
En esa línea me tocó participar en muchas
reuniones con el gremio del transporte, ver
qué se podía hacer, cuál era la expectativa de
los afectados, para trabajar en prevención del
delito. Surgieron ideas como instalar duplicidad
de GPS, pintar la patente del tractocamión
en su techo y la placa de las ramplas o de
los contenedores arriba. Un ejemplo, un día
robaron un camión por un monto avaluado
en 100 mil dólares con nueces en la 68 con
Vespucio; la empresa había duplicado los gps,
pero los delincuentes usaron inhibidor. La
última señal que tuvimos del camión fue que
estaba en un lugar colindante a San Francisco.
Si se hubieran tenido las medidas de seguridad
que hemos instado, pintar las patentes en los
techos, ese camión lo hubiéramos podido
hallar casi de inmediato con un sobrevuelo.
Y no se pudo porque desde el aire todos los
camiones se ven iguales.
El llamado a pintar las patentes no sólo lo
hacemos a los transportistas, sino al gobierno
y las policías. El autor de la moción es la Fiscalía
Regional, porque es un tema sensible de país.
Lo que detonó esto fue el robo a un camión con
cerezas el año pasado, de exportación, muy
caras. A través de interceptaciones sabíamos
que el camión estaba en determinado sector;
con la sensibilidad que hay de estos delitos
contamos con la posibilidad de hacer un
sobrevuelo, de PDI o Carabineros. Pero el
inconveniente es que no se puede distinguir
el camión desde arriba. Desde 2016 instamos
en esa línea. Le aseguro que un sobrevuelo en
los lugares que se concentran el ocultamiento
de los camiones sustraídos no demoraría más
de una hora.
Cuando las policías todavía pueden
actuar en período de flagrancia
En período de flagrancia podríamos verificar
desde el aire los lugares a los que las policías
no pueden ingresar por estar garantizada la
inviolabilidad del terreno. Es una herramienta
absolutamente importante y me cuesta
entender que frente a un delito no se norme.
Ojo, no basta que se pinte la patente en el
techo del tractocamión, sino debe ir el registro
del contenedor también. Las bandas no roban
el camión y el carro juntos, sino tienen su
propio “choco”, hacen el descorchamiento,
como le llaman, e instalan la rampla a su
camión y se la llevan. Se puede encontrar el
tracto, pero no el remolque, que es lo más
valioso.
El empleo criminal de inhibidores
de señal de GPS y celulares
Este tema lo tratamos con el gobierno anterior
en las mesas de trabajo de robos de camiones.
Instamos a que se regule la importación,
comercialización y registro de ese tipo de
elementos, ya que el día de hoy se pueden
adquirir desde la casa, por internet, y su uso
está orientado a cometer delitos. Debiera
haber una modificación legal al respecto. Por
ejemplo, si a usted lo controla carabineros y le
encuentra una ganzúa, lo detienen por porte
de objeto destinado a cometer robo. Pero si
usted porta un inhibidor de GPS, que puede
costar desde 600 mil a 5 millones de pesos, y
lo detienen, no le pasa nada. Si lo controlan
en la Ruta 68 tampoco le pasa nada porque
un tribunal no lo considera delito, ya que el
inhibidor no tiene finalidad ilícita en sí mismo,
no es constitutivo de delito. Hemos intentado
ver si se puede hacer algo como violación a
la ley de telecomunicaciones, que sanciona a
quien en forma ilegal interrumpa o bloquee
las comunicaciones, pero la verdad es que
tampoco los resultados han sido óptimos.
En todos los delitos de robos de camiones
con cargas importantes, usan inhibidores.
Ninguna banda criminal sale a “trabajar”,
como dicen ellos, sin estos equipos.