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Revista del Camionero
E
n la Argentina de los años 90 se consolidó
una lucrativa industria criminal: los
“piratas del asfalto”, modernos cuatreros
que a bordo de automóviles y camionetas
se cruzaban en las desoladas carreteras de la pampa
y a punta de pistola robaban millonarios cargas a
camioneros. Pronto Chile no quedó atrás y hace más
de una década se consolidó la presencia de bandas
criminales que asaltan a transportistas en viaje.
Primero fueron robos de cobre, salmones, azúcar,
cigarrillos, para luego evolucionar y centrarse en
otro tipo de cargas.
El fenómeno se expandió, creció y pese a los
esfuerzos de las policías, los gobiernos, la justicia
y los operadores del transporte, no ha logrado ser
erradicado. Esmás, todo indicaque seha consolidado
firmemente gracias a la “profesionalización” y
especialización de las bandas delictuales, que en
la práctica se han desarrollado como verdaderas
empresas del delito. Dotadas de armamento,
vehículos robados y frialdad al actuar, cada vez que
lo hacen sustraen millonarios botines.
Una pregunta recurrente en relación al robo de
camiones es cuántos se cometen al año y en este
sentido las cifras aparecen vagas, pero se acepta que
Cómo funciona la industria
criminal de los robos de camiones
La acción de bandas
delictuales dedicadas
al robo de camiones
y mercaderías es
parte de una industria
ilegal más amplia, que
mueve un millonario
comercio informal,
arruinando a empresas
de transporte y al
comercio.
Reportaje