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Revista del Camionero
Seguridad Laboral
L
os conductores profesionales, al igual que la población en
general, están expuestos a desarrollar enfermedades crónicas
no transmisibles como obesidad, diabetes, enfermedades
cardiovasculares, dislipidemias, cáncer e hipertensión arterial.
La probabilidad de padecerlas aumenta con la edad y hoy la
expectativa de vida de los chilenos supera los 75 años. En todas estas
enfermedades hay un componente genético asociado, que juega
un rol muy importante, pero actualmente se reconoce la influencia
de ciertos factores ambientales como los mayores responsables del
creciente aumento de estas patologías.
Es ampliamente reconocido que un estilo de vida saludable contribuye
a mejorar nuestra calidad de vida y disminuir la probabilidad de
padecer enfermedades crónicas o, si ya las desarrollamos, nos
ayudan a prevenir complicaciones derivadas de un mal control de
las mismas. Entre los estilos de vida que afectan nuestra salud y con
ello nuestra calidad de vida, se encuentran el consumo de sustancias
tóxicas: tabaco, alcohol y otras drogas; sedentarismo, estrés, dieta
desbalanceada, no realizar actividades de ocio o aficiones, falta de
relaciones interpersonales y contaminación ambiental.
Dentro de los factores ambientales la alimentación es uno de los
más importantes. Esto cobra mayor relevancia en el rubro de los
conductores, donde además de la calidad de ésta, juega un rol
muy importante la frecuencia y tiempo disponible para alimentarse,
calidad y horas de descanso y el sedentarismo, pues el conducir
largas horas sentado al volante aumenta la posibilidad de desarrollar
o agravar muchas de estas enfermedades.
Alimentación saludable en
conductores profesionales
Bernardita Bravo,
médico del Trabajo
del Hospital del
Trabajador ACHS