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Cierre de Los Libertadores y compleja situación en Pino Hachado y Cardenal Samoré revelan vulnerable conectividad terrestre de Chile
El cierre del paso fronterizo Los Libertadores, Complejo Integrado Cristo Redentor, principal cruce carretero entre Chile y Argentina - que sigue hasta nuevo aviso -, está generando una gran presión sobre otros pasos, que también soportan severas condiciones climáticas y son de menor capacidad.
Esta mañana se conoció por parte del Gobierno que tanto Cardenal Samoré, Osorno, como Pino Hachado, La Araucanía, están operativos. Pero, hasta las últimas horas el tránsito de cargas hacia el sector argentino permanecía cerrado, a petición de las autoridades del vecino país. Sólo pueden pasar otros vehículos y autos, con porte de cadenas obligatorio y supervisado por los organismos de frontera.
El reporte diario de Pasos Fronterizos de esta mañana, 7.30 AM, señaló para Cardenal Samoré tránsito desde las 8.00 hasta las 18.00 horas. El informe climático indicó: “precipitaciones de lluvia en sector cordillerano, hielo en ruta y equipos de Vialidad de ambos países para mantenimiento de la carretera con esparcimiento de sal”. En tanto, para Pino Hachado, Novena Región, el reporte de las 9.20 horas establece tránsito habilitado desde las 10.00 hora chilena, para transporte de carga, buses y vehículos menores. Hay despeje por acumulación de nieve en el sector del límite fronterizo y máquinas trabajando”. También, ambos pasos estaban recibiendo camiones desde lado argentino.
Pero la preocupación está puesta en Los Libertadores, principal paso carretero chileno-argentino, suma 19 días cerrado. Recientes estadísticas indican que anualmente el tránsito es de más de 425.000 camiones al año, movilizando sobre 6 millones de toneladas. Alternativas más cercanas a Los Libertadores, como Agua Negra, Cuarta Región, o Pehuenche en el Maule, se descartan y no están habilitados.
El prolongado corte en Los Libertadores y la congestión en Pino Hachado y Cardenal Samore en el Sur origina perjuicios en la cadena logística que hasta ahora no han sido dimensionados.
Así, los cierres y cortes revelan la grave debilidad de nuestro país en la interconexión terrestre con los países vecinos, pero principalmente Argentina, país transitado no solo por camiones de ese país, sino también de Brasil y Paraguay. La falta de alternativas para desahogar los cruces es severa y para las empresas no es viable usar pasos del norte, como Jama, por el enorme costo en tiempo, esfuerzo humano y económico que significa.
Si a lo anterior se suma el corte de la Ruta 5 Norte durante los recientes temporales en Atacama y Coquimbo, queda de manifiesto lo vulnerable que en materia de rutas principales e internacionales se encuentra Chile.








